Compota de manzana al jengibre sin azúcar

compota de manzana

Es temporada de recoger manzanas y es también el momento de comenzar a calentar nuestro organismo y prepararlo para el frío de los meses otoñales.

La compota es una de las formas más sencillas de disfrutar de las manzanas cocinadas.

La combinación de esta fruta con el jengibre y la canela ayudan a crear un postre que nos calienta y nutre en profundidad. Ideal también para merendar o como snack entre horas.

Además, recuerda que si cocinas las manzanas con su piel y corazón, podrás beneficiarte mejor de las pectinas que contienen y que actuarán como prebiótico alimentando tu microbiota intestinal.

Ingredientes:

6 a 8 manzanas

1/2 a 1 vaso de orejones y/o pasas

1 palo de canela en rama

3 rodajas de jengibre.

Elaboración:

Corta en trozos grandes las manzanas sin pelarlas.

Coloca la manzana en una cazuela junto con las pasas u orejones picaditos.

Añade una pizca de sal y mezcla bien. Incorpora la canela, las rodajas de jengibre y 1 cm de agua.

Guarda los corazones en una gasita para introducirlos también en la cazuela.

Lleva a ebullición, baja la llama al mínimo, coloca la tapa y deja cocinando hasta que las frutas estén blanditas. Alrededor de 15 minutos.

Retira el saquito con los corazones y deja que se enfríe ligeramente antes de servir.

Cocínala con amor… y ¡qué te aproveche!

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