La soja verde, tu legumbre de Primavera

¿Sabías que el color verde es el color de asociado a la primavera? Los árboles comienzan a vestirse con hojas de un intenso verde clorofila y los campos vibran con este color.

Si tú también quieres vibrar con la energía de esta estación, ¡apúntate al verde! y elige siempre que puedas, este color en tus platos.

La soja verde, una legumbre que nada tiene que ver con la soja, es una opción fantástica para esta época del año.

Esta legumbre, conocida también como judía Mungo, es un alimento ligeramente refrescante. Su energía yin, la convierte en una fuente de proteína ideal para los meses más cálidos, durante los cuales necesitamos alimentos menos densos y caloríficos.

De hecho, es muy común, consumirla en forma de brotes, cuya energía refleja claramente la energía ascendente y de apertura que caracteriza la primavera.

Propiedades:

A nivel nutricional, es una de las legumbres más ricas en proteínas. Alrededor de un 25% de su contenido es proteico. Es especialmente rica en lisina, un aminoácido que no suele ser abundante en algunos cereales, resultando muy interesante para complementar los platos a base de cereal de dietas veganas.

Buena fuente de hidratos de carbono de asimilación lenta, nos aporta energía estable y ayuda a prevenir hipoglucemias.

Su contenido en minerales es igualmente interesante, rica en hierro, es la elegida en caso de anemia. Su aporte de calcio y magnesio, hacen de ella una legumbre indispensable para mantener unos huesos fuertes y prevenir la osteoporosis.

A nivel vitamínico, destaca su alto contenido en vitaminas del grupo B, especialmente en ácido fólico, una vez más, es esencial en casos de anemia y fundamental antes y durante el embarazo.

La judía Mungo, es además de fácil digestión, su piel mucho más fina que la de otras alubias, se ablanda con facilidad, y resulta digestiva incluso para personas que habitualmente presentan dificultades en la digestión de otras legumbres.

En la cocina:

Para prepararla, como con el resto de legumbres, déjala a remojo toda la noche y tira luego el agua de remojo.

Colócala en una cazuela, con agua limpia y un trocito de alga kombu. El alga, ablandará la piel de la judía, haciéndola todavía más fácil de digerir.

Como su cocción es rápida, necesitarás menos de 30 minutos para que estén tiernas, es una buena idea cocinarlas también con algunas verduritas, que además de sabor aportarán nutrientes al plato.

soja verde macrosano (2)

Esta legumbre es ideal para consumirla germinada. De esta forma, aumentamos su aporte en nutrientes, especialmente de hierro y vitaminas B, C y K, convirtiéndose así en un gran antioxidante.

Para germinarlas, déjalas a remojo toda la noche, escúrrelas por la mañana y déjalas en un recipiente o germinador. Remójalas varias veces al día, 3 o 4, y vuelve a dejarlas en el recipiente. Recuerda que es importante que la semilla esté húmeda, si hiciera mucho calor, y se ven secas, puedes volver a remojarlas.

Al cabo de 4 o 5 días, verás como comienzan a germinar y van saliendo los brotes.

Déjalas unos días más, para que crezcan los brotes y utilízalas luego en tus ensaladas, sobre tus cremas de verduras o en tus salteados.

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