En verano, no apetece tanto cocinar. Actividades como ir a la playa, caminar, tomar el sol, o descansar mientras se disfruta de un buen libro cobran presencia y la cocina suele pasar a un segundo plato.
En este artículo te propongo algunas ideas para que cuides de ti y tu familia amortizando cocciones y sin pasar mucho tiempo en la cocina.
Ten siempre algún cereal cocinado en tu nevera: arroz basmati, alargado, quinoa…
- Incorpóralo, espolvoreándolo por encima de tus ensaladas de verduras.
- Saltéalo con verduritas de temporada y unas gotitas de shoyu.
- Prepara una ensalada de tu cereal preferido combinada con aceitunas, zanahoria rallada y una hierba aromática de tu elección: albahaca, cilantro…
Cocina garbanzos en cantidad y guárdalos en el frigorífico.
1.- Tritúralos con un poco de tahín, un chorrito de limón y una pizca de sal para elaborar un hummus sencillo y nutritivo, que podrás disfrutar a modo de comida o entre horas.
2.- Incorpora un buen puñado a tus ensaladas. Si quieres triunfar, saltéalos un par de minutos en una sartén, con una pizca de sal y unas gotitas de vinagre umeboshi para que queden sabrosos y crujientes.
3.- Prepara una deliciosa ensalada de garbanzos. Combínalos con calabacín rallado, alcaparras, zanahorias y cebolleta picada. Elige tu aliño preferido y disfruta de un plato refrescante y nutritivo.
4.- Añade un puñadito de garbanzos sobre tus cremas frías y gazpachos. Para que queden más crujientes y sabrosos, espolvoréalos con un poquito de pimentón y tuéstalos unos minutos bajo el grill del horno.

Escalda verdura para 2 o 3 comidas.
El escaldado es una cocción en la que introducimos la verdura en agua hirviendo durante 1 a 3 minutos, dependiendo del tipo de verdura y de su tamaño. Se trata de una cocción breve, que permite que la verdura quede al dente y que nos ayuda a aprovechar mucho mejor sus vitaminas.
1.- Prepara una ensalada con las verduras escaldas y algo de hoja verde fresca. Las zanahorias escaldadas combinadas con rúcula o canónigos quedan buenísimas.
2.- Saltea las verduras durante un par de minutos en una sartén con un poquito de aceite de oliva. Incorpora arroz o quinoa, añade unas gotitas de shoyu y sirve a modo de ensalada templada.
3.- Dispón las verduras en una bandeja y sirve con un salteado de setas de temporada por encima.
Y no te olvides de tener siempre a mano los ingredientes esenciales para una buena ensalada.
1.- Lechuga, rúcula, canónigos, berros, zanahorias, endivias, cebolletas, aguacate, maíz, tomatitos, aceitunas, alcaparras… trocea y aliña para disfrutar de una rápida y nutritiva ensalada.
2.- Incorpora estas verduras a salteados y ensaladas de cereal. Por ejemplo, una vez salteado el cereal, apaga el fuego, añade un buen puñado de rúcula y mezcla. El resultado es delicioso, atractivo y estarás añadiendo nutrientes a tu plato.
3.- Introduce zanahoria rallada, endivia picadita, maíz, aceitunas, pasas y nueces en un tarro de cristal y llévate tu ensalada donde quieras. Mezcla tu aliño preferido en un botecito y simplemente añádelo a la ensalada a la hora de comer. Deja correr tu imaginación e incorpora, pasta, arroz, quinoa, garbanzos… ¡Las combinaciones son infinitas!




