¡Así da gusto comer lentejas! La verdad que yo disfruto de la legumbre en todos sus tipos y estilos de preparación, pero hay ciertos platos que me fascinan por su sabor, su textura y lo bien que me quedo después de comerlos.
Y este es uno de ellos. Lo preparé porque no me apetecía repetir el mismo plato de lentejas que el día anterior, así que incorporé 3 tipos de verduras diferentes y el resultado fue «divino».
Tomo legumbres casi a diario, no sólo porque me encantan, si no porque son un alimento extraordinario para nuestra salud. Las legumbres son fuente de almidones resistentes cuando se cocinan y se dejan en el frigorífico a 4º hasta el día siguiente.
Los almidones resistentes son el alimento de las bacterias intestinales que influyen tanto en el sistema inmunitario.
Las legumbres, son además fuente de triptófano, un aminoácido esencial para la producción de serotonina y posteriormente de melatonina, una hormona que regula nuestro reloj biológico, e indispensable para un buen descanso.
La melatonina se produce de forma natural a partir de la serotonina cuando oscurece. El problema es que hoy en día incluso en oscuridad, la exposición a campos electromagnéticos reduce enormemente la producción de esta hormona.
En ausencia de ella, nos cuesta conciliar el sueño y se producen procesos inflamatorios que afectan a la salud del organismo, especialmente a nuestros intestinos y por ende a nuestra sistema inmune.
La melatonina actúa como reguladora del sistema inmune, aumentando el número de células para luchar contra infecciones.
Mi recomendación: apaga el wifi, pásate a la conexión por cable e incorpora legumbres con frecuencia.
¡Espero que disfrutes de la receta tanto como yo!
Ingredientes básicos para las lentejas:
8 puñados de lentejas
2 cebollas picaditas finas
1/3 pimiento rojo picadito fino
4 ajos
4 zanahorias picaditas finas
4 hojas de laurel
1 trocito de alga kombu (tamaño de 1 sello por persona)
1 c.p. de pimentón dulce
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Ingredientes para el «atrezzo»:
Calabaza
Shiitake
Rúcula

Elaboración
Para preparar las lentejas comienza pochando bien la cebollita y el pimiento en una olla con un poco de aceite y sal. Que la cebolla esté bien doradita es una de las claves para que tus lentejas queden deliciosas.
Cuando esté a mitad del dorado, incorpora los ajos picaditos y las zanahorias, otra pizca de sal y sigue pochando.
Cuando la cebolla esté lista, añade el pimentón, saltea un minuto e incorpora las lentejas, el alga kombu, el laurel y agua suficiente para cubrir bien.
Lleva a hervor y deja que se cocinen a fuego medio. Mira de vez en cuando por si necesitas añadir un poco más de agua.
Cuando las lentejas estén tiernas (el tiempo depende mucho de la olla, la calidad de las lentejas, el agua, la cocina, etc…) rectifica de sal, deja un par de minutos más. Apaga y reserva.
Este guiso tal cual está buenísimo, pero si quieres rizar el rizo, prueba lo siguiente.
Mientras se cocinan las lentejas, corta un trozo de calabaza en rodajas finas. calcula 4 a 5 trozos por persona.
Colócalas en una ensaladera y añade un poco de sal, un chorrito de tamari, orégano u otras aromáticas que tengas en casa y aceite de oliva. Mezcla bien con las manos para que todas las rodajas se impregnen bien.
Disponlas en una bandeja de hornear y hornea a 180 grados hasta que estén tiernas. (Unos 15 – 20 minutos)
Mientras se hornea la calabaza, corta las shiitakes en tiras finas. Utiliza 4 a 5 piezas por persona.
En una sartén saltéalas con una pizca de sal y aceite hasta que estén doraditas y crujientes. Reserva.
Lava unas hojitas de rúcula.
Para presentar el plato, coloca unas hojas de rúcula, las lentejas encima y decora con la calabaza y los crujientes de shiitake.
Cocínalas con amor…. y ¡Qué las disfrutes!



