¡Estamos en primavera! Esta época del año, la preferida por muchas personas, se puede volver realmente incómoda para otras. La astenia primaveral, las alergias y los desarreglos digestivos, son algunos de los desajustes que se pueden experimentar con el cambio de estación.
Los cambios ambientales en esta estación son intensos. Además de la variación de temperatura y horas de luz, la presencia de polen, de elementos tóxicos en el ambiente que permanecen por más tiempo debido a la reducción de lluvia y el cambio a nivel energético, pueden hacer que sintamos molestias a nivel digestivo, ya que este sistema tiene que adaptarse, también, a estos cambios.
Pueden aumentar, por tanto, los síntomas de las hernias de hiato, sentir más ardor, peores digestiones o incluso gastritis.
Si es tu caso, toma nota de algunos consejos para que tú también, florezcas en primavera.
1.- Ardor:
Si sufres de ardor, tus digestiones tenderán a ser más lentas y pesadas ya que no se producen suficientes jugos gástricos para digerir tu comida y ésta acaba fermentando en el estómago.
Habitualmente sentirás molestias durante y después de la comida, por lo que probablemente no comas demasiado y pases el día con ganas de comer.
Será necesario evitar alimentos excesivamente calientes o fríos, pues estos extremos pueden acabar dañando una mucosa gástrica muy fina.
Necesitamos alimentos que estimulen las secreciones digestivas y biliares como:
- Los sabores ácidos de fermentados, limones, vinagre umeboshi, vinagre de manzana sin pasteurizar…
- Los picantes suaves de las cebollas, ajos, jengibre, rabanitos, nabos…
- El sodio estimula la secreción de jugos gástricos necesarios para el proceso digestivo. Tomar una sopa de miso como primer plato, es una vez más, una idea buenísima para tu digestión.
- Una infusión de jengibre, después de comer, también será de gran ayuda.
2.- Acidez:
En este caso, el problema se produce por un exceso de jugos gástricos, por lo que las digestiones tenderán a ser mucho más rápidas.
Habitualmente la molestia será antes de comer y se calmará al ingerir alimentos.
Los alimentos de energía refrescante te sentarán bien, mientras que sería conveniente evitar los de naturaleza caliente. Según la MTC la acidez es síntoma de un exceso de calor en el estómago.
En este caso, necesitaremos alimentos que reduzcan las secreciones digestivas:
- Los sabores astringentes como el de las lentejas, habas, coles, brócoli, manzanas, peras… ayudan a mejorar la hiperacidez
- La ciruela umeboshi es uno de los mejores antiácidos. Prueba a tomar ½ ciruela o 1 c.p. de su pasta antes de las comidas y ¡verás qué bien te sienta!…
- El kuzu se usa especialmente para ayudar en problemas gastrointestinales. Su alto contenido en flavonoides ayuda a reducir el dolor abdominal y mejora el flujo sanguíneo en esa zona, aliviando los síntomas de malas digestiones, aires, inflamaciones abdominales, gastritis, etc…La bebida ume-sho-kuzu después de comer, ayudará a tu digestión y a reducir la acidez. https://macrosano.com/ume-sho-kuzu/
3.- Digestiones lentas:
Además de por la falta de jugos gástrico, las digestiones lentas pueden estar producidas por una escasez de enzimas digestivas.
La sensación después de comer será de hinchazón, y la digestión lenta produce, además, somnolencia y cansancio.
Será necesario tomar alimentos y crear hábitos que estimulen la producción de enzimas:
- Los alimentos fermentados aportan enzimas digestivas que facilitarán la digestión: el chucrut, el kimchi, las aceitunas de calidad… deberían incluirse en nuestros platos a diario. 1 c.s. será suficiente para notar la diferencia.
- Los condimentos fermentados hacen la misma función: miso, umeboshi, tamari, vinagre de manzana no pasteurizado…
- El jengibre estimula la producción de enzimas digestivas. Puedes rallarlo fino y luego utilizar el jugo que se extrae para añadirlo a tus sopas, cremas, o directamente por encima de cualquier comida.
- La masticación es una de las formas más eficaces de mejorar las digestiones lentas. Al masticar repetidamente, producimos saliva, una sustancia muy alcalinizante que contiene la enzima amilasa, que ayuda a digerir los carbohidratos.
- Descansar después de comer en posición sentada con las manos sobre el estómago, con una manta o una bolsa de agua caliente, calentará el estómago y favorecerá el proceso digestivo.
4.- Hernia de hiato:
Las personas con esta patología se beneficiarán de alimentos con energía yang que prevengan el reflujo.
Este tipo de alimentos tiene una energía descendente y ayudarán a reducir la regurgitación.
Los alimentos ligeramente salados, o toques de este sabor, serán los que más nos ayudarán a una digestión serena.
- El miso, el tamari, la ciruela o la pasta umeboshi son condimentos que podemos utilizar a diario e incluir en nuestras comidas.
- Empezar con una sopa de miso hará maravillas. Podemos aliñar nuestras ensaladas con unas gotitas de tamari o añadirlo a verduras salteadas.
- Terminar la comida una bebida medicinal preparada con umeboshi y kuzu, ayudará a mantener esa energía descendente además de otros muchos beneficios.
5.- Ulcera:
En este caso suele haber ya dolor abdominal. Aunque habría que ver cual es el origen para tratarla adecuadamente, hay alimentos con acción cicatrizante que ayudarán a aliviar los síntomas y a reducirla:
- Las algas contienen mucílagos que protegen la mucosa digestiva, ejerciendo un efecto antiinflamatorio y cicatrizante. Las que contienen más ácido algínico como la kombu y la wakame son las más interesantes por su efecto mucoprotector.
- El zumo de col cruda también será de ayuda. La col actúa como un antiácido natural y además ayudará a la cicatrización de úlceras producidas por el exceso de ácidos. Se puede preparar con la ayuda de una licuadora y tomarlo con el estómago vacío, antes de las comidas.
- El gel de Aloe Vera es un gran cicatrizante de úlceras digestivas. Se puede obtener directamente de las hojas, utilizando su pulpa o comprarlo ya preparado en dietéticas y herbolarios.
Feliz digestión y ¡feliz privamera!




