Este año nuestras calabazas han salido enanas 😉, pero lejos de desesperarnos les estamos sacando partido.
Están resultando prácticas y deliciosas para servirlas con un arroz salteado, o como recipiente «comestible» para presentar unas legumbres.
Su dulzor relaja y nutre en profundidad, dejándote a gustito. Sólo queda utilizar tu imaginación y decidir que «metes» en ellas.
Te cuento cómo las hacemos y si no encuentras calabazas minis, puedes probar la misma receta con boniatos grandes, que harán las veces de la calabaza.
Deseo que te guste…
Ingredientes:
2 calabazas pequeñas cortadas por la mitad en sentido horizontal.
1 vaso de arroz integral (preferiblemente remojado toda la noche)
2 zanahorias
1/2 pimiento rojo
2 tiras de apio
1 diente de ajo
1 puñado de pasas
Shoyu o tamari 2 a 3 c.s.
Col blanca
Elaboración:
Coloca las calabazas cortadas en una bandeja de horno con un poquito de sal y pinceladas con aceite de oliva.
Hornea a 180 grados hasta que estén tiernas. (de 20 a 30 minutos aproximadamente)
Mientras, cocina el arroz en una olla con abundante agua y sal, como si cocinaras pasta. Cocerlo así ayudará a que quede más suelto para esta receta.
Cuando veas que el arroz está tierno, escurre y reserva.
Corta las zanahorias, el pimiento y el apio en daditos.
Comienza salteando el apio y el pimiento en un wok con un poco de aceite y una pizca de sal. Remueve constantemente para que no se quemen.
Cuando el apio se vea doradito, incorpora las zanahorias y el ajo picadito fino, otra pizca de sal, y sigue removiendo un par de minutos más.
Añade las pasas a las verduras, mezcla y vierte un chorrito de shoyu o tamari. Mezcla bien e incorpora el arroz inmediatamente, removiendo suavemente para que se impregne de los sabores. Apaga y reserva.
Para emplatar, puedes saltear en un wok unos hojas de col blanca durante 3 a 5 minutos. De modo que queden al dente y nos aporten todos sus nutrientes y ligereza al plato.
Coloca una base de col en el plato, media calabaza encima y rellénala con el arroz salteado con las verduras.
Si tienes cilantro o perejil fresco, añade un poquito a cada calabaza para un toque de frescor.
Cocínalas con amor… y ¡Qué las disfrutes!




