Deliciosa y curativa crema anticáncer de Brócoli

Ayer estaba preparando una crema de brócoli que había recogido de la huerta, cuando me di cuenta de que los ingredientes que estaba utilizando para cocinarla eran realmente JOYAS para nuestro organismo. Veamos:

Comenzamos por el brócoli, estrella anticáncer según la define la doctora Odile Fernández en su libro Alimentación y vida anticáncer.

Esta verdura contiene indol-3-carbinol y sulforafano, dos sustancias especialmente potentes en la prevención del cáncer. El sulforafano es capaz de inducir al suicidio de las células cancerígenas, según explica, y tiene además beneficios antibacterianos.

Aleix Pàmies en su libro Prevención y tratamiento preventivo del cáncer, explica también que el consumo de crucíferas aumenta los niveles de Glutatión, un antioxidante que permite bloquear los carcinógenos que dañarían el ADN.

En la receta utilicé, como habitualmente cebolla, y en esta ocasión añadí también 4 ajos pequeños. Este alimento está especialmente indicado para prevenir cáncer de esófago, estómago y colon. Los compuestos azufrados de estas dos verduras son los responsables de sus propiedades anticancerígenas. La cebolla además contiene quercitina un importante fitoquímico anticáncer según explica la doctora Odile.

Por algún motivo que aún no sé (creo que tuvo que ver con pura inspiración), en esta ocasión decidí añadir 4 setas shiitake previamente hidratados y su agua de remojo. Las setas tienen un efecto antitumoral, antiinflamatorio y son moduladoras del sistema inmune. Una mayor ingesta de setas ha demostrado disminuir el riesgo de cáncer, según indican varios estudios referenciados en el libro de Aleix. Te dejo el enlace a un artículo sobre todos los beneficios de esta joya.

Finalmente el jengibre, que añadí al final en forma de jugo, es el segundo alimento más antiinflamatorio, por delante de la ya famosa cúrcuma (podrías utilizarla también en la receta), sus compuestos son antitumorales, además de mejorar los efectos secundarios de algunas quimioterapias.

Así fue, buscando preparar una crema con una decoración diferente, acabé cocinando un plato con unas propiedades curativas expectaculares.

Te dejo la receta… Deseo que la disfrutes…

Ingredientes:

2 cebollas cortadas en juliana fina

1 brócoli picado

4 ajos aplastados pelados

4 setas shiitake deshidratadas y remojadas en 1 litro de agua durante 20 minutos.

Una pizca de pimienta negra

Sal

1 c.s. de jugo de jengibre

Elaboración:

Comienza salteando la cebolla y los ajos en aceite de oliva con un poco de sal. Sofríe hasta que la cebolla comience a verse traslúcida y doradita.

Incorpora el brócoli y saltea un par de minutos.

Añade las shiitakes fileteadas, un par de golpes de pimienta negra y el agua justa para cubrir.

Lleva a hervor, tapa y baja la llama a fuego medio para que se cocine alrededor de 10 minutos. No queremos cocinarlo en exceso para preservar mejor las propiedades del brócoli.

Apaga y deja que repose ajustando de sal si fuera necesario.

Tritura y añade el jugo de jengibre que puedes extraer rallando un trocito y apretando luego con la mano para sacar el líquido.

Decora con unos brotes de brócoli salteados y unas tiras de shiitake frescas salteadas.

Prepárala con amor… y ¡Qué la disfrutes y te llene de salud!