Si hay algo en común en todos los estilos de alimentación saludables es la importancia de eliminar el azúcar de nuestra dieta.
Nadie recomienda su consumo y, sin embargo, sigue estando presente en los productos alimenticios que consumimos en nuestro día a día.
El azúcar, esa sustancia blanquecina que aporta tanto dulzor a nuestras preparaciones, nos desvitaliza y desmineraliza. Su consumo deja residuos ácidos en nuestro organismo, favoreciendo la pérdida de calcio de los huesos.
Produce picos bruscos de glucosa en sangre al consumirla, sobrecargando el páncreas y el hígado. Provoca luego bajadas bruscas que llevan a hipoglucemia y que favorecen un desequilibrio no sólo a nivel físico, si no también emocional; creando una dependencia continua del consumo de esta sustancia como si de una droga se tratara.
Al carecer de vitaminas y minerales, obtiene los que necesita para metabolizarse del organismo, resultando así, en una pérdida de reservas.
Afortunadamente, el verano nos ofrece una gran variedad de alimentos dulces de calidad sin tener que recurrir al azúcar. Es por esto la mejor época para retirarlo de tu alimentación.
¿Qué puedes hacer?
1.- El verano es la estación de la fruta, dulce, jugosa e hidratante. Comienza a sustituir tus snacks dulces por fruta de temporada: melón, sandía, albaricoques, melocotones… Su frescor y dulzor te relajará, evitará picos bruscos de glucosa y reducirá tus deseos de tomar productos azucarados.
2.- Bebe siempre que sientas deseos de dulce. Muchas veces confundimos la sed con la necesidad de comer. Beber agua ayudará a saciarte además de hidratarte en los meses de calor. Si estás acostumbrada a tomar bebidas carbonatadas, prueba a preparar tus propias bebidas de sabores:
Algunas muy sencillas:
- Agua con trocitos de sandía y rodajas de limón.
- Agua con hierbabuena y melón.
Con efecto remineralizante:
- 1 litro de agua con 1 c.s. de pasta umeboshi y 1 c.p. de concentrado de manzana.
- ½ litro de té bancha, 1 c.c. de pasta umeboshi, 1 c.c. de melaza de arroz.
3.- El desayuno suele ser la comida más complicada para buscar sustitutos, en verano, tenemos una gran variedad de propuestas, dulces y saladas que harán las delicias de tu paladar:
Comienza con un bol de fruta fresca. Si no es tu alimento preferido, prueba a cortarla en trocitos y prepararla como macedonia con zumo de naranja y/o limón. Si añades un poquito de canela, aportarás más dulzor y ayudarás a regular tus niveles de glucosa.
Prepárate un crepe y úntalo con crema de almendras o tahin. Las grasas de calidad tendrán un efecto saciante, además son ligeramente dulces, especialmente la de almendra, reduciendo así el antojo de azúcar.
Luego, elige rellenarla con:
- Dulce: Mermelada de frutas sin azúcar. A mí me gusta añadir por encima gomashio, para un aporte extra de calcio y magnesio y por el contraste ligeramente salado.
- Salada: Aguacate, pepino, rúcula son algunas de las verduras que puedes incluir. El aguacate aporta grasas de calidad y es saciante, mientras que el pepino hidrata y refresca.
4.- Evita los postres. Si has hecho una comida equilibrada, no vas a necesitar postre. Intenta que tus platos sean saciantes para que no te quedes con hambre. Las legumbres, que tienen un sabor dulzón, son saciantes, y quedan ideales preparadas en ensaladas que puedes combinar con aguacate, lechuga, cebolleta…
El cereal también resulta dulce, especialmente el maíz, cereal ideal para esta época del año. La polenta que se prepara en unos minutos es una propuesta interesante.
Asegúrate también de incluir alimentos con sabor dulce en cada comida como zanahorias, guisantes, calabacín, boniato…
5.- Si necesitas un snack entre horas las gelatinas son ideales para esta estación. Las puedes preparar a base de zumo de frutas y agar agar. El agar agar tiene propiedades laxantes y depurativas. Su alto contenido en fibra ayuda a saciarnos. Además, nos ayudan a relajar y a reducir la ansiedad por comer, reduciendo así la tentación de picar entre horas. Te dejo el enlace a una receta: https://macrosano.com/gelatina-vegana/
6.- Introduce el kuzu en tu día a día hasta que notes que ya no tienes ansias de dulce. El kuzu es conocido por sus propiedades ansiolíticas. Tiene un efecto relajante que ayuda a aliviar momentos de estrés, siendo muy efectivo para dolores de cabeza, migrañas y tensiones (síntomas habituales cuando dejamos alguna sustancia adictiva).
Esas propiedades, son las que lo convierten en un aliado cuando queremos dejar de fumar, de beber o superar cualquier tipo de adicción. Estudios recientes de la Harvard Medical School, demuestran que el kuzu ayuda a reducir el consumo de alcohol en bebedores habituales.
Una excelente receta para introducirlo y que te ayude a relajar y aportar dulzor de calidad, es prepararlo con zumo de manzana. Esta preparación es ideal en momentos de tensión o para facilitar un buen descanso.
Te dejo la receta:
Manzana-kuzu
Disuelve una cucharadita de kuzu en un poco de zumo de manzana. Añade esta dilución a una taza de zumo de manzana biológico y colócalo todo en un cazo.
Cocina la bebida a fuego bajo, sin dejar de remover hasta que comience a espesar y volverse transparente.
Apaga y tómalo caliente.
Cómo ves, dejar el azúcar no significa renunciar al dulzor, y cómo resultado:
- Mejorarás tu nivel de energía
- Te sentirás más equilibrada física y emocionalmente
- Tus niveles de glucosa estarán más estables
- Habrá una menor formación de grasa
- Mejorará tu masa ósea
- Y, sobre todo, verás que eres capaz de hacer ¡cualquier cosa que te propongas!
¡Adelante!




