Tartaletas de tofu sin gluten

Nos gusta aprovechar todo lo que nos da la huerta. Cuando cortamos las coliflores o los brócolis, dejamos siempre la planta para poder ir utilizando sus hojas en purés, salteados, sopas…

La semana pasada Carlos nos volvió a sorprender con estas tartaletas que utilizan hojas de brócoli que resultaron deliciosas. Mucho más ligeras que las que se elaboran con masa en la base.

Si no dispones de huerta, puedes hacerlas con hojas de kale. Con la rizada quedarán preciosas si dejas que la hoja sobresalga de la tartaleta.

Haz la prueba y me cuentas…

Ingredientes para 8 tartaletas:

Hojas grandes de coliflor, brócoli o kale

1,5 bloques de tofu natural

350 gr. de coliflor

El mismo volumen de cebolla

8 champiñones portobello

2 dientes de ajo

2 tomates secos en aceite

Hierbas provenzales al gusto

1 c.s. de shiro miso

Pimienta negra al gusto

Aceite de oliva virgen extra

Sal

Shoyu

3 c.s. de levadura nutricional

Elaboración:

Pica la coliflor finita, filetea los champiñones y pica la cebolla y el ajo en daditos finos.

Saltea la cebolla en una sartén con una pizca hasta que se vea doradita.

Incorpora el ajo y la coliflor, otra pizca de sal y las hierbas provenzales, sigue salteando hasta que la coliflor se vea cocinada pero aún al dente.

Añade los champiñones y 1 c.s. de shoyu. Mezcla bien y reserva.

Tritura el tofu con 2 c.s. de aceite de oliva, el shiro miso, los tomates secos y un poco de agua para que la textura te quede tipo paté o hummus. No debe quedar muy ligera.

Mezcla el tofu con las verduras.

Forra moldes individuales de tartaletas con uno o 2 trozos de hoja verdes (con 2 queda más resistente la tartaleta)

Deja que la hoja sobresalga ligeramente de los moldes.

A continuación, añade el relleno y hornea a 180 grados durante 30 minutos aproximadamente o hasta que el quiche cuaje.

Saca las tartaletas del horno y espolvorea con un poco de levadura nutricional.

Deja que se templen antes de desmoldar. Ayúdate de una espátula.

Sirve acompañadas de verduras escaldadas o una ensalada de hojas de invierno: rúcula, mizuna, mostaza…

Cocínalas con amor… y ¡Qué las disfrutes!