Seguro que ya sabes que para unos huesos fuertes, no sólo hace falta calcio, el magnesio, la vitamina K y D, así como el boro juegan un papel importante.
En esta receta los garbanzos nos aportan calcio, magnesio y también vitamina K, aunque esta habitualmente la asociamos a alimentos de color verde.
Las coles de Bruselas por su parte, aunque no contienen tanto calcio como los garbanzos, son ricas en magnesio y especialmente en vitamina K.
Si no encuentras coles de Bruselas, sustitúyelas por col rizada o col lisa. Estas verduras tienen características similares.
En la receta he utilizado el clásico «majado» castellano de ajo y perejil, que tanto utilizábamos en casa, y han quedado deliciosos.
Deseo que te gusten…
Ingredientes:
500 gr de garbanzos cocinados
1/2 kilo de coles de Bruselas cortadas en cuartos
1 cebolla picadita muy fina
3 ajos
1 puñado grande de perejil
Sal y aceite de oliva

Elaboración:
Yo he utiliza garbanzos ya cocinados. Si vas a cocerlos tú, recuerda dejarlos a remojo la noche anterior, tirar el agua por la mañana, añadir agua limpia y un trocito de alga kombu para favorecer la cocción y aportar nutrientes a la cocción.
En otra olla comienza a pochar la cebolla picadita con una pizca de sal en un poco de aceite de oliva. Comienza calentando la olla, añadiendo luego el aceite y finalmente la cebolla, para que el pochado comience con energía. Mantén el fuego a llama media removiendo con frecuencia. Queremos que la cebolla quede doradito pero no quemada.
Añade 2 de los ajos picaditos al pochado.
En un mortero, coloca el otro ajo y el perejil cortado en trozos pequeños. Añade un 1/2 cucharadita pequeña de sal encima y maja bien hasta que se deshaga el perejil y el ajo.
Incorpora las coles de Bruselas al pochado de cebolla y saltea durante un par de minutos. Añade los garbanzos con un poco de agua de cocción. La justa para cubrirlos ligeramente.
Mezcla el majado con un poco del líquido de la cocción y viértelo sobre los garbanzos.
Llévalos a hervor, coloca la tapa, y baja la llama. Cocina a fuego suave durante 10 minutos para que se integren bien los sabores.
Cocínalos con amor… y ¡qué los disfrutes!




