Garbanzos dulces con Kale y ¡Relaja!

Garbanzos con calabaza y kale, un boost de triptófano, calcio, magnesio y vitamina K. ¿Y para qué nos interesan estos nutrientes?… entre otras cosas para relajar.

El triptófano es un aminoácido esencial precursor de la serotonina. Conocida como la hormona de la felicidad, la serotonina es un neurotransmisor que ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo, aumentando nuestra sensación de bienestar y satisfacción. Niveles bajos de serotonina están asociados a casos de depresión.

Para una buena absorción del triptófano es imprescindible que haya vitamina B6 y vitamina C y la Kale además de ser una buena fuente de calcio y magnesia, también es rica en estas vitaminas.

El magnesio presente en la Kale ayuda a relajar la musculatura y a estabilizar el sistema nervioso, favoreciendo además, la absorción del calcio que contiene.

Finalmente el sabor dulce de la calabaza relaja y favorece el descanso.

¿Necesitas relajar?… Haz la prueba y nos cuentas…

Ingredientes:

Garbanzos remojados la noche anterior

Alga kombu 1 cm por persona

2 tiras de apio picadito

3 rodajas de calabaza valenciana cortada en cuadraditos

2 ajos picaditos

1 cebolla grande bien picadita

1 c.p. de comino en polvo

Hojas de kale

Elaboración:

Cocina los garbanzos en olla a presión con el alga kombu.

Mientras comienza a pochar en una olla gruesa la cebolla y el apio con un poco de aceite y sal.

Cuando comiencen a estar bien doraditos, añade el ajo y la calabaza, otra pizca de sal y sigue pochando.

Probablemente en este punto ya estarán listos los garbanzos. (En mi olla necesito unos 12 minutos).

Apaga la olla y deja que baje la presión.

Incorpora el comino en polvo al guiso remueve para tostar durante 1 minuto y añade los garbanzos al guiso junto con el caldo suficiente para cubrirlos un poquito.

Coloca la tapa y deja que se cocine todo junto a fuego bajo mientras prepara la kale.

Corta la kale en tiras muy finas.

En una sartén amplia o wok, saltea las tiras con una pizca de sal.

Si quieres que te queden bien crujientes, no pongas muchas de golpe y no remuevas demasiado, dejando que se doren por un lado antes de remover. Así quedarán casi como horneadas.

Apaga y sirve inmediatamente.

Dispón los garbanzos en un bol e incorpora la kale crujiente. También puedes servirla en un bol a parte para mantener la textura crujiente, tú elijes…

Cocínalos con amor… y ¡Qué los disfrutes!

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