Necesitamos dulzor pero no azúcar

¿A quién no le gusta un dulce?

El sabor dulce es el sabor por excelencia. No solo por ser el que más gusta, si no porque de hecho es el sabor que más necesitamos.

Nuestro cerebro se alimenta de glucosa y es a través de los hidratos de carbono que conseguimos el mejor combustible para todo nuestro organismo.

Además el sabor dulce relaja, ¿te has encontrado alguna vez recurriendo galletas, bombones o chocolatinas cuando estás estresada? la cualidad relajante de este sabor lo convierte en el recurso preferido en situaciones de estrés y ansiedad.

Sin embargo, no es lo mismo dulce que azúcar, ni hidratos de carbono de asimilación lenta que rápida. Nuestro cuerpo necesita por un lado ese sabor por su efecto energético relajante e hidratos por su transformación en glucosa (combustible), pero elegir la fuente adecuada es fundamental para mantener nuestra salud y un estado de ánimo adecuado.

El azúcar se encuentra escondido en casi todos los productos que consumimos. Si quieres saber cuántos terrones contienen los productos más habituales: galletas, refrescos, mermeladas, snacks salados y otros procesados, te aconsejo visitar la página de sinazucar.org, en la que podrás encontrar muchísima información y material descargable.

Y para conocer más sobre cómo conseguir energía y dulzor de calidad, te invito a echar un vistazo al artículo escrito para La finestra sul cielo.

Disfruta del dulce… ¡Sin azúcar!